¿Tu bebé tiene rojeces en la piel y no sabes qué hacer? La dermatitis atópica, más conocida como eczema, es una de las alteraciones más frecuentes en la piel.


Aunque algunos niños tiene especial propensión a padecer problemas dermatológicos, la dermatitis atópica va en aumento debido a los estilos de vida de las sociedades industrializadas.

¿Qué es la dermatitis atópica o eczema?

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica, de base genética. Esta enfermedad se da en pieles especialmente reactivas a unos determinados agentes o situaciones. Se caracteriza por la aparición de lesiones de enrojecimiento, inflamación, sequedad y picor intenso en la piel.

¿Tiene cura la dermatitis atópica o eczema?

La dermatitis atópica no es una enfermedad contagiosa, pero no existe cura definitiva . Lo que sí es cierto es que va mejorando con la edad. En la mayoría de los niños desaparece al llegar la edad adulta.

¿Cómo saber que mi bebé padece dermatitis atópica?

Las lesiones pueden suelen aparecer entre el segundo y tercer mes de vida, y suele durar hasta los 5 años. En algunos casos, puede puede seguir hasta la edad adulta. El picor es el síntoma predominante y la piel suele estar seca, apareciendo a veces granitos como «la piel de gallina» en brazos y muslos. Estas lesiones pueden apreciarse de forma más clara en verano y se pueden ver de forma clara en la cara, manos, codos, detrás de las rodillas, tobillos o en las orejas.

Consejos para minimizar el picor y los brotes

Aspectos cotidianos de la vida como el tipo de prenda de vestir, los cambios bruscos de temperatura o algunos alimentos pueden desencadenar estos brotes. Así que estate atenta a estas recomendaciones para tu pequeño.

  • Hidrata su piel: Una higiene e hidratación diaria con productos específicos disminuirán la posibilidad se sobreinfección.
  • No utilices esponjas o manoplas.
  • Ducha a tu bebé añadiendo aceite de baño al agua, que debe estar no muy calientes (menos de 33º C), esto suavizará su piel, calmará la irritación e hidratará la piel.
  • Seca su piel suavemente sin frotar y aplica inmediatamente una crema hidratante.
  • Ten sus uñas cortadas y limpias para evitar lesiones cuando se rasque.
  • No le vistas con ropa muy ceñida, áspera o irritante, utiliza ropa de algodón (sobretodo en ropa interior, calcetines y pijama).
  • Evita abrigarlo excesivamente, especialmente por la noche.
  • ¡Cuidado con el polvo! Podría agravar la enfermedad debido a los ácaros.
  • Evita el uso excesivo de suavizante, siendo fundamental un buen aclarado.
  • Evita la ropa de cama con plumas, y si tienes mascota (gatos, perros, pájaros…) reduce su contacto.
  • Cuando empiece a andar, debes comprarle zapatos que favorezcan la transpiración y evita los fabricados con productos sintéticos.

 

Recuerda…

Acude a tu médico ante cualquier síntoma. Los antibióticos, antihistamínicos, o las compresas húmedas son también de utilidad en algunas ocasiones, así como nuevos inmunomoduladores en los casos más rebeldes. Piensa en el bienestar de tú bebé y contrata un seguro de salud que te ofrezca una atención especializada de forma rápida y cuando lo necesites. Accede a nuestro cotizador de Seguros, compara entre los diferentes seguros de médicos y busca las coberturas que necesites. Pincha aquí para empezar.

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