El Parkinson o parálisis agitante es un trastorno neurogenerativo crónico que forma parte del síndrome parkinsoniano.


El Parkinson es una enfermedad crónica degenerativa del sistema nervioso central que suele empezar a manifestarse entre los 55 y 75 años, siendo más común entre los hombre.

Síntomas del Parkinson

No todos los pacientes presentan los mismo síntomas, y además, estos pueden cambiar a medida que la enfermedad avanza. Pero, debido a la falta del neurotransmisor dopamina en el celebro, suelen aparecer principalmente temblores, rigidez y lentitud en los movimientos.

Temblores en reposo: Es una agitación que es más fuerte cuando la zona afectada está en reposo, disminuye cuando se esta haciendo alguna actividad y desaparece durante el sueño.

Rigidez: Suele provocar dolores musculares y fatiga.

Pérdida de movimiento:Es un síntoma que va en aumento a medida que la enfermedad avanza y va acompañado de una menor amplitud de movimientos o dificultad para comenzarlos.

Problemas de equilibrio:

Además, se pueden destacar otros síntomas como la perdida de expresividad de la cara, babeo, un menor parpadeo y dificultad para escribir o caminar («quedarse congelado»).

Cómo tratar el Parkinson

La enfermedad del Parkinson no tiene cura, pero existen medicamentos que ayudan a controlar sus síntomas. Los avances en su tratamiento están mejorando la calidad de vida de los afectados. Además, con unos cambios en el estilo de vida del paciente se puede mejorar su estado. Realizar ejercicios aeróbicos constantes o acudir a fisioterapia son algunos ejemplos.

En su etapa inicial es esencial que los pacientes se sientan apoyados emocionalmente por su familia, y que les comprenda pues pueden sentirse impotente ante esta situación.

Trucos para mejorar los síntomas del Parkinson

Para mejorar la vida diaria de la persona que padece esta enfermedad se pueden poner en practica algunas de estas medidas.

  • Sustituye los botones y cordones de los zapatos por velcro.
  • Elimina el mobiliario innecesario de su hogar.
  • Instala algunos puntos de apoyo en el baño, con unos agarraderos, para evitar cualquier incidente.
  • Escribe con letra grande y en mayúsculas.
  • Planifica las actividades que vas a realizar durante el día, así podrás realizarlas con más calma.
  • Utiliza teléfonos con teclas grandes.

Además, te recomendamos una rutina de ejercicios para mejorar tu autonomía y funcionalidad. Esta es mejor se sea supervisada por un profesional para ajustar los ejercicios a tus necesidades.

  • Realiza ejercicios de estiramiento para paliar los efectos de la rigidez muscular.
  • Mediante los ejercicios respiratorios conseguirás relajarte y ayudarte a controlar los músculos.
  • ¡Pon caras en el espejo! Te ayudara a contrarrestar los problemas de expresividad facial.
  • Haz ejercicios con pesas para mantener la fuerza.
  • Y, dependiendo de tu capacidad física, puedes caminar, hacer bicicleta, nadar o hacer ejercicios en el agua.

Además, para mejorar tu equilibrio, mantén tu cuerpo lo más derecho posible, con los hombros hacia atrás y separa los pies ligeramente cuando estés parado.

Cuando se padece esta enfermedad es importante contar con un buen seguro de salud. Utiliza nuestro cotizador para encontrar el seguro que cubra tus necesidades. Buscaremos el Seguro de Salud que mejor se adapte a a ti. Pincha aquí para empezar.

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